Existen diferentes tipos de extintores, cada uno adecuado para combatir ciertos tipos
de incendios:
Agua (H2O): Adecuados para fuegos de clase A (materiales combustibles sólidos
como madera, papel y tela).
Espuma (AFFF): Eficaces para fuegos de clase A y B
(líquidos inflamables como gasolina, aceite y pinturas).
Dióxido de Carbono (CO2): Utilizados para fuegos de clase B y C (equipos eléctricos).
Polvo Químico Seco: Versátiles y eficaces para fuegos de clase A, B y C.
Agentes Limpios (Halon, FE-36, etc.): No dejan residuos y son ideales para fuegos de
clase C y en áreas con equipos electrónicos sensibles.

